24/06/2010 Solar
El Ministerio de Industria no claudica y pide un esfuerzo al sector fotovoltaico
“Claro que tenemos enemigos , y muy fuertes. Está claro que van a por nosotros”. Así se expresaba Enrique Alcor, secretario de ASIF durante la rueda de prensa en la que la Asociación presentaba el Informe Anual 2010. La charla, como no podía ser de otra manera, se centró en la última reunión mantenida por las diferentes asociaciones del sector FV con el ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien les pidió un esfuerzo para que haya menos impacto de renovables en la tarifa eléctrica: uno coyuntural durante 3 años que supondría un ahorro de 1.000 M€ a la tarifa; y otro en el que se pide que todas las instalaciones puedan vender la electricidad que generen con una limitación de horas, 1.200 para estructuras fijas y 1.600 para estructuras con seguidor/es, lo que supondría un recorte de entre un 30% y un 40%.
Así están las cosas y así se las estamos contando. Lo que parecía una utopía, podría ser una realidad. A pesar de los “supuestos” apoyos que el Gobierno de Zapatero ha proferido a las energías renovables, valorando su eficiencia y necesidad, lo cierto es que sus actuaciones contradicen absolutamente estos apoyos. El sector solar fotovoltaico está pasando por su peor momento. En palabras de Enrique Alcor, “las empresas están suministrando los pedidos que tenían contratados pero, a partir del cuarto trimestre de 2010, el parón será absoluto. Nadie toma decisiones, los bancos no prestan dinero y nadie se está planteando invertir en nuevas instalaciones”. Y todo esto a pesar de que, como dice Alcor “el Ministerio cree en la fotovoltaica y piensa que con estas medidas no le están causando daño alguno al sector solar”.
Pero Alcor va más allá y se atreve a decir “está claro que a las grandes empresas no les interesa que las renovables salgan adelante. Es cierto que las tecnologías tradicionales siguen siendo necesarias, pero las tecnologías cambian y hay que convivir entre todas”. “Se empeñan en seguir echando la culpa del déficit de tarifa a las renovables, cuando el déficit comenzó hace más de 10 años por otras tecnologías, y no por las renovables”, manifestó Alcor.
Lo cierto es que el panorama no puede ser peor. El ministro sigue manteniendo las puertas abiertas a las diferentes asociaciones para que le presenten nuevas propuestas, pero el tiempo se acaba. El próximo 1 de julio el Ministerio de Industria quiere tener listo el borrador para enviarlo a la Comisión Nacional de la Energía (CNE).
Propuesta al Ministerio
Además de ASIF, la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA), La Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF), Ricam y Giwatt presentaron una propuesta conjunta, el pasado 21 de junio, al Ministerio de Industria, que plantea el reparto de los costes que supone el recorrido de la curva de aprendizaje de las tecnologías renovables. Los objetivos vinculantes de la Directiva europea 2009/28/CE se refieren al porcentaje de renovables en el consumo final bruto de energía; sin embargo, los costes del desarrollo de las renovables lo están asumiendo únicamente los consumidores de electricidad.
Los sectores energéticos gas y petróleo, a pesar de tener el mayor peso en la estructura energética de cobertura de la demanda, ni cuentan con una tecnología madura ni con potencial de recursos autóctonos suficientes para acercarse a los objetivos marcados.
Es discriminatorio interpretar que los consumidores de electricidad son los únicos que tienen que hacer el esfuerzo económico por lo que, en buena lógica y con criterios de equidad, el resto de sectores energéticos – sector gasista y petróleo – deben asumir la parte del coste asociado a la producción de electricidad con tecnología renovable que les corresponda.
El objetivo de la propuesta es que los sectores del gas y petróleo “adquieran” parte de su objetivo de renovables al sector eléctrico, manteniendo el mismo procedimiento regulatorio de facturación y consideración de la retribución actual de las energías renovables.
Esta medida podría reducir en tres cuartas partes los costes del régimen especial que hoy se introducen en la tarifa eléctrica, aliviando en gran medida la necesidad de subidas de la tarifa o el establecimiento de medidas que puedan frenar el desarrollo de las energías renovables y su credibilidad.
Mantener el esfuerzo en el sector eléctrico que suponga un incremento del precio de la electricidad debido al coste de los objetivos de energías renovables introduce un incentivo para consumir derivados del petróleo y gas natural en lugar de electricidad, en un modelo energético que debe ir avanzando hacia una mayor electrificación como punto de partida de un desarrollo de menos dependencia y más sostenible.