19/11/2009
Saft provee al INTA la primera batería de li-ión implantada en un satélite europeo
La batería de li-ión que se ha desarrollado para el Nanosat 1B, satélite en orbita desde el pasado mes de julio, aportará fiabilidad, ligereza y duración a su sistema de potencia alimentado por paneles fotovoltaicos que cubren toda su superficie exterior.
El satélite Nanosat 1B, diseñado y desarrollado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), con el objetivo de promover nuevas actividades de I+D en el campo de las nano y microtecnologías, y el uso de componentes comerciales para el espacio, lleva una batería de Litio-Ión de Grupo Saft que le aporta una alta capacidad y densidad de potencia.
La batería consta de dos módulos iguales por motivos de redundancia, compuesto cada uno por seis elementos en serie de la celda de Li-ion MPS176065. Se trata de un acumulador que proviene del sector industrial donde ha demostrado su fiabilidad tras más de 3 millones de elementos puestos en el mercado.
Fabricado en la factoría que SAFT tiene en Poiters con los más altos niveles de diseño y calidad, el módulo MPS 6S1P proporciona una capacidad de almacenamiento de 120Wh con un peso de tan solo 1,25Kg. Además, cabe destacar la ciclabilidad de dicha tecnología, que alcanza los 50.000 ciclos de carga y descarga a lo largo de su vida operativa.
Esta tecnología es de especial interés para pequeños satélites gracias a su ligereza, ofreciendo una gran capacidad y duración, muy por encima de la que aportan las tradicionales baterías de Ni-Cd, lo que confirma su adaptabilidad a aplicaciones espaciales.
El Nanosat 1B tiene únicamente 20 kilos de peso y lleva a bordo cuatro nuevos experimentos con los que el INTA pretende demostrar el uso de varias tecnologías innovadoras. De forma hexagonal, sus caras externas están totalmente cubiertas de paneles solares fotovoltaicos, capaces de generar la electricidad necesaria para el funcionamiento de todos los elementos y subsistemas del nanosatélite.