13/05/2010 Eventos
Valencia acoge la Conferencia sobre el Plan Solar del Mediterráneo
La Presidencia española de la UE celebró, los pasados días 11 y 12 de mayo en Valencia, la Conferencia sobre el Plan Solar del Mediterráneo, una cita que ha reunido a responsables energéticos de la UE, de los países ribereños del Mediterráneo e instituciones del ámbito energético y de la cooperación para el desarrollo económico, con el objetivo de reflexionar y debatir sobre los retos y oportunidades que representa la implantación del Plan Solar del Mediterráneo (PSM), un proyecto que se ha marcado como objetivo alcanzar en 2020 una potencia instalada en energías renovables de 20 GW en la región.
Los países de la ribera sur del Mediterráneo tienen un alto potencial para producir energía a partir de fuentes renovables, ya sea para contribuir a su autoabastecimiento como para comercializar excedentes. Alcanzar el objetivo marcado (20 GW de energías renovables en 2020) les supondrá, además, desarrollar capacidades técnicas y creación de empleo cualificado, mientras que para los países europeos será un elemento que puede ayudar a cumplir los requisitos impuestos por la normativa europea de consumo de energías renovables en 2020 (el 20% del total).
La integración regional que busca el PSM necesita dos elementos esenciales para concretarse: la existencia de interconexiones eléctricas para evacuar la energía producida y el establecimiento de un marco institucional compartido que facilite la convergencia regulatoria y normativa.
Actualmente, existe una sola interconexión eléctrica operativa entre Europa y el Norte de África (la línea que une España y el Reino de Marruecos) y con una capacidad de intercambio muy reducida. Debemos tener una mayor integración física con interconexiones eléctricas internacionales entre el sur y el norte del Mediterráneo y entre la Europa Mediterránea y el resto del continente para transportar los excedentes de electricidad que existan y aprovechar el potencial que ofrece el Plan. Esta singularidad puede permitir a España jugar un papel determinante en la implantación del Plan.
Por otro lado, los proyectos del PSM serán un vector de desarrollo, ya que aportarán la energía necesaria para el crecimiento económico aprovechando las ventajas que tiene la región en cuanto a recursos renovables (particularmente eólicos y solares), proveerán los servicios energéticos que necesita una economía moderna y mejorarán la formación técnica y tecnológica.
Es necesario también fomentar la eficiencia energética para aprovechar todo el potencial de la puesta en marcha de este volumen de energía. Muchos países de la región presentan consumos de energía per cápita muy bajos y, al mismo tiempo, elevadas tasas de intensidad energética, utilizan mucha energía para producir bienes y servicios.
Las excelentes condiciones naturales para el desarrollo de la energía eólica y solar han de servir para que los países de la ribera sur creen núcleos de conocimiento (clusters) y empleo cualificado para expandir la experiencia y las buenas prácticas a otros ámbitos de la economía.
En este sentido, es necesario articular sistemas de respaldo y de cooperación y transferencia de conocimiento para poner a disposición de los países que lo necesiten la experiencia que ha acumulado Europa en el desarrollo de las renovables.
Financiación de los proyectos
La identificación de los proyectos que mejor contribuirían al cumplimiento del PSM está avanzada y, según los estudios realizados para evaluar el potencial de energía renovable existente en la región, la mejor opción es una combinación de energía eólica, solar termoeléctrica y solar fotovoltaica, tecnologías que hoy en día presentan costes competitivos con combustibles fósiles en determinadas zonas de la región.
No obstante, las renovables todavía necesitan que se garantice su viabilidad, lo que requiere la articulación de sistemas de apoyo económico equilibrados que prevean su adecuación a los costes y su disminución en el tiempo hasta extinguirse cuando las distintas tecnologías alcancen la rentabilidad por sí mismas.
La instalación de los 20 GW de potencia requiere movilizar una gran cantidad de financiación en un momento de dificultad de acceso al crédito y crisis económica global.
Los mercados financieros de los países en desarrollo presentan insuficiencia de fondos y condiciones inadecuadas para el tipo de proyectos que se deben desarrollar. Por tanto, la financiación del PSM debe basarse en la concurrencia de fondos públicos y privados, fondos comunitarios, préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y de organismos financieros internacionales y regionales, así como una amplia participación de inversión extranjera directa.
Para dotar de confianza a los inversores, la regulación debe ser previsible e incentivadora, tanto en los aspectos económicos como en los estándares técnicos utilizados en los proyectos.
Fuerza de la solar FV
Durante la sesión técnica sobre FV, se discutió el rol convincente que desempeña la energía fotovoltaica dentro del PSM, llegando a la conclusión de que la acelerada curva de reducción de costes de esta tecnología y su excepcional potencial de despliegue en estos países de alta irradiación, ha posicionado a la fotovoltaica como una tecnología líder para ser ampliamente extendida en los próximos años en el área mediterránea.
Un elemento clave para el desarrollo del PSM es la adopción e implementación, en la actualidad, de marcos legislativos e institucionales sostenibles en los países mediterráneos, permitiendo el desarrollo de las energías renovables y la facilitación del intercambio de electricidad. Mediante la puesta en práctica de condiciones políticas y legislativas favorables, el potencial competitivo de la fotovoltaica en combinación con un fuerte crecimiento de la demanda eléctrica en la mayoría de los países MENA, representará una gran oportunidad para el despliegue de esta tecnología en estos países. “Solo la energía fotovoltaica podría superar con creces el objetivo global de los 20 GW establecido para las fuentes renovables dentro del PSM; e incluso podría alcanzar hasta los 100 GW considerando el amplio conjunto de la región MENA”, señaló Winfried Hoffmann, vicepresidente de la Asociación Europea de la Industria Fotovoltaica (EPIA).
Los países mediterráneos ofrecen condiciones solares óptimas para el despliegue de la tecnología fotovoltaica y son especialmente apropiados para acomodar tanto instalaciones en los tejados como instalaciones a gran escala. “La energía fotovoltaica ofrece simplicidad, confianza y una huella de carbono excelente, no necesita agua y es extremadamente resistente a la arena y el polvo” afirmó Virgilio Navarro, consejero delegado de ATERSA.
“La caída de los precios de esta tecnología y el incremento de los costes de los combustibles fósiles están convirtiendo a las grandes plantas energéticas fotovoltaicas en activos cada vez más atractivos para grandes inversores”. Además, la maximización de las complementariedades de la fotovoltaica con otras tecnologías renovables, como el viento o la energía solar termoeléctrica, ayudaría a conseguir un mix de energías verdes equilibrado capaz de proporcionar una forma de energía despachable, constituyendo al mismo tiempo una solución a largo plazo para los retos medioambientales y energéticos del Mediterráneo.
Presentación del libro “Electricidad Termosolar”
La segunda sesión de la Conferencia sobre el Plan Solar Mediterráneo fue el escenario de la presentación del libro “La Electricidad Termosolar: Historia de Éxito de la Investigación”. A través de la visión de 14 autores procedentes del mundo académico y científico, y bajo la coordinación de Valeriano Ruiz, presidente de Protermosolar, el documento recoge los inicios de la energía termosolar en España, así como los principales avances en I+D a lo largo de los últimos 30 años.
Por el camino, se aborda también el impulso que esta tecnología recibió a finales de los 70 y el acierto de España al mantener su apuesta por este tipo de energía, mientras la mayoría de los países abandonaban por entonces sus investigaciones.
La obra, editada por Protermosolar, se ha elaborado con la colaboración del CTAER (Centro Tecnológico Avanzado de Energías Renovables de Andalucía) y gracias al patrocinio de la Universidad de Sevilla y el CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas).